La isla Bouvet, la isla más remota del mundo, es una isla volcánica deshabitada en el Océano Atlántico sur, a medio camino entre Sudáfrica y la Antártida. Está cubierto por glaciares y es más fácil llegar en barco y luego en helicóptero. No hay puerto marítimo ni aeropuertos.
La isla fue descubierta en 1739 por el oficial naval francés Jean-Baptiste Charles Bouvet de Lozier, que da nombre a la isla. En 1825, la isla quedó bajo control británico. Posteriormente, en 1928, la isla fue transferida a la administración noruega, bajo la cual ha permanecido hasta hoy. Este territorio noruego está administrado por el Ministerio de Justicia y la Policía de Oslo.
En 1971, la isla y sus aguas circundantes fueron designadas como reserva natural. Hoy en día, la isla se utiliza para la investigación de la vida silvestre y la vigilancia meteorológica. Los pingüinos y los lobos marinos son especies estudiadas en la isla.
No hay enfermedades que informar, ni se requieren vacunas para esta isla deshabitada.